20 de Septiembre del 2014
No recuerdo muy bien como eras desde pequeña pero sé que
estuviste presente desde mi niñez, quizás no como amigos inseparables, pero si
como amigos de niños que se ven siempre pero mucha conversación no hay, ya que
siempre desde niños hay ciertas barreras que impiden un tanto acercarse entre
un niño y una niña, quizás será por el temor o algo así… uno no sabe bien
lo que pasaban por nuestras mentes desde pequeños.
Con el tiempo fuimos creciendo, tu por situaciones personales no fuiste más a la iglesia, deje de verte, pasaron años y ya se me habían olvidado los recuerdos de niñez que tenia de ti y de otras ocasiones, mientras yo seguía asistiendo a la iglesia y poco a poco iba perdiendo la razón de ser del cristianismo, comencé a alejarme de ese refugio en el que estuve durante tanto tiempo en elcual te había conocido desde pequeño y ya no estabas, emprendí un viaje hacia lo oculto, hacia los suburbios de la sociedad y poco a poco iba perdiendo mi identidad, dentro de ese largo viaje, me encontré con una niña hermosa, de maso menos 13 u 14 años, bellos ojos, sonrisa particular, contextura delgada y tierna al caminar, sin duda eras tu nuevamente, pero yo aún no me percataba de eso, cada recreo que pasaba era una oportunidad de observarte, una oportunidad de intentar platicar contigo después de todo eras amiga de mis más cercanos en ese Liceo, después de pasados los días y de tanto observarte a la distancia me envalentone y decidí acercarme para siquiera intercambiar alguna u otra palabra, pero no lo haría sin antes buscar la estrategia perfecta, sin duda la estrategia era ir con uno de mis amigos, solo así lograría aunque sea saludarte, llego el gran día y ahí iba yo caminando hacia aquella chica aunque menor que yo por 2 años, me cautivaba con la hermosura de sus ojos, cada paso que daba sentía que el corazón iba subiendo poco a poco hacia mi garganta, hasta que llegamos donde estabas, mi amigo te saludo y lógicamente yo también pero con una voz casi imperceptible debido a la emoción de haberme acercado a ti, tu como si nada me devolviste el saludo con un simple hola, después de todo yo no existía en tu mundo en ese momento. Pasaron los días y comenzamos a conversar por Messenger y de apoco nos íbamos dejando uno que otro saludo mediante fotolog, aunque no recuerdo muy bien de que conversábamos, así lo hacíamos ya que los registros de aquellos mensajes quedaron archivados en la inmensa base de datos de la internet. Nuevamente paso el tiempo y ya no estabas, te desapareciste y ni cuenta me di de eso, mientras yo más me seguía hundiendo en ese hondo y profundo abismo siendo guiado por las inmensas masas de esta sociedad egoísta y superficial, hasta que regrese, regrese nuevamente a mi hogar, volví a recobrar mi identidad la cual durante 3 años había perdido, la cual se había escurrido como cual agua entre los dedos, ahí estaba de vuelta hacia aquel refugio en el cual me crie entre juegos y risas, y en el cual tú también estuviste, todo era diferente en mi vida, había vuelto a nacer para poder conducir a los otros delas tinieblas hacia la luz, tal cual como Cristo nos había encomendado, hasta ahí todo eso se estaba convirtiendo en normal en mi vida, después de todo quería vivir para Cristo.
Algo golpeo mi conciencia mientras estaba por comenzar el culto en la iglesia, había una chica que ya había visto en algún lado, tenía un pircing en la boca, por lo que me hacía pensar que estaba asistiendo a la iglesia hace poco, además de nunca haberla visto ahí, sin duda de algún lugar la conocía pero no lo recordaba, intente una y otra vez de recordarme de su nombre, pero no lo conseguía, no me podía olvidar de aquella mirada, mientras intentaba recordarme de su nombre sentí que mi corazón se llenaba de una alegría sin descripciones, después de todo veía que ella había salido de un lugar tal o peor del cual yo había salido, una voz comenzó a hablarme y sin duda, esa mañana la mejor decisión que pude haber tomado fue la de orar todo el culto por aquella muchacha que aun que no recordaba muy bien quien era sabía que Dios tenía preparado algo muy especial para su vida.
Pasaron los años y ahí estaba yo, volviendo a mi ciudad después de haber vivido3 años fuera de casa, solo quería agradecer a Dios por el gran cambio que había hecho en mi vida, iba caminando hacia la iglesia en la cual una infinidad de historias se habían escrito desde mi niñez, nunca me lo imagine, nunca me imaginé que ese día me iba a encontrar con la sorpresa más hermosa que podría haber recibido, el Señor había contestado mi oración, si! Esa misma oración por aquella muchacha que hace 2 años atrás había visto sentada en una de las bancas del fondo de la iglesia. Ahí estaba ella muy diferente a aquella vez, sin el pircing, una sonrisa única, esos ojos hermosos que sin duda no habían cambiado estéticamente, pero sin duda ahora se podía ver en ellos una vitalidad y libertad únicos que lo hacían brillar, si, el Señor la había liberado tal cual lo había hecho conmigo, había salido del mismo lugar del cual yo había salido, había vivido los mismo tristes y terribles días que yo había vivido, había sentido la soledad de haber estado alejado de aquel Padre Celestial que con tanto amor nos había creado, pero ahí estaba, estaba devuelta para servir, y no solo para eso si no que para vivir por y para Cristo, sin duda no aun no consigo describir la inmensa alegría que me invadió en ese momento cuando la vi, es que sin duda sentía que ella erala única que me podía entender y sin pensarlo dos veces, comencé a acercarme a ella, para buscar la oportunidad correcta de contarle que durante un tiempo estuve orando para que el Señor lograra tocar su corazón, si! El Señor contesta las oraciones de eso no me cabe duda, él te puede responder con un si concreto, con un no rotundo u puede simplemente decirte hijo espera aun no es tiempo.
Conversamos y nos comentamos cada una de nuestras caídas y de cómo el Señor nos había liberado de aquel lugar tan sombrío del cual en algún momento fuimos parte, ella entendía a la perfección lo que yo había vivido, no había como describirlo pero sin conocernos mucho, ya sabíamos bastante el uno del otro. Sorpresa nuestra fue la que nos llevamos cuando nos enteramos que desde niños nos conocíamos, no podía comprender como Dios había dirigido cada uno de nuestros pasos, poco a poco se iba armando ese rompecabezas que tenía en mi cabeza, SI! Era ella la niña de siempre, era ella aquella chica de los ojos hermosos, aquella de la sonrisa particularmente bella, nunca pensé que la había conocido desde hace tanto tiempo, solo ahí me percate que en varios momentos de nuestra vida, nos habíamos cruzado, no entendía, pero agradecía a Dios una y otra vez por lo que había hecho, ahora tenía a una amiga, una amiga de verdad, una amiga que podía entenderme tal cual, era aquella que no me cuestionaba nada de lo que había hecho en el pasado, ya que ella había vivido lo mismo, simplemente me llevaba a ver hacia la cruz y me recordaba cada vez que conversábamos que Dios tenía un plan para cada uno de nosotros.
Cada consejo que nos dábamos era de suma importancia, fuimos inseparables, tanto así que se volvieron inolvidables esas caminatas por la playa durante toda la tarde, era increíble cómo se nos hacía tan corto el sol, ver como nuestros pies en la arena se hacían uno, contemplando cada puesta de sol, compartiendo esos inmensos almuerzos que constaban en tan solo un par de panes con queso y un jugo,
la felicidad nos inundaba cada vez que nos veíamos nuestra amistad iba creciendo cada vez más a pasos gigantescos, sin darme cuenta eras mi confidente, amiga, compañera y poco a poco se estaba preparando el camino para que fueras mi novia, pero no sabía cómo hacértelo saber, ya anteriormente había omitido de mi mente el pensamiento de que fuéramos en algún momento, por el simple hecho de que por la distancia no lograríamos nada y a la vez dudaba que quisieras tener algo conmigo, no sabía qué hacer, había que tomar una decisión, tenía que arriesgarme, después de todo te estabas transformado cada día en la persona más especial que alguna vez tuve en la vida. Aún recuerdo cada uno delos días que pasábamos caminando y conversando, ya sea por la playa o por la costanera comiendo “palomitas” conversando y riéndonos de cada una de las situaciones por las cuales habíamos pasado, poco a poco nos íbamos adentrando en el tema del noviazgo pero quería estar seguro de que tú estabas dispuesta a establecer una relación a distancia, nunca pensé en que fueras un juego, desde el principio siempre estuve decidido a formalizar una relación, pero necesitaba asegurarme de que para ti tampoco esto significaba un juego, ese día la conversación quedo un poco amarga por el hecho de que no quería dar señales de que me había enamorado de ti.
Ya era el gran día 30 de julio del 2013, y como siempre nos juntamos en el centro, te invite a comer y mientras terminabas de comer te pedí que me esperaras mientras rápidamente corrí hacia una florería para comprar un ramo delirios, no sabía cómo decírtelo, ni siquiera sabía cómo te lo ibas a tomar, pero sin duda sabía que eso era lo que debía hacer, rápidamente llegue con el ramo al segundo piso donde estabas y mientras me acerco te miro con el ramo de flores y te lo doy, en ese momento me percaté de que no podías creer que te estuviera regalando esas flores, me percate simplemente por la manera en que me dijiste: “¿Son para mí?”, sin duda eran para ti, trate de buscar las más bellas, pero nada se comparaba a tu belleza, en ese momento mientras te las entregaba te pregunte si querías ser mi novia, y ahí al parecer no lo podías creer, no podías creer que el día anterior yo haya dicho que no me gustaban las cosas formales y que ahora estuviera enfrente tuyo con un ramo de flores, pidiéndote que seas mi novia, tu nerviosismo se hizo notar con la pregunta que me hiciste en ese momento, nunca voy a olvidar esas palabras las cuales hasta el día de hoy nos recordamos del cómo me preguntaste asombrada: “¿Es una broma?”, sin duda eso no era una broma, nunca había estado tan seguro de la propuesta que te estaba haciendo, no solo quería que fueras mi amiga, confidente, compañera, sino que también quería que fueras mi novia… Hasta los días de hoy no me arrepiento de ese momento, aunque luchas varias hemos tenido y la distancia a tratado de dividirnos hemos comprobado poco a poco que el amor todo lo puede, y sin duda hemos visto que esto no viene de los hombre si no que sin duda es un Don que viene del cielo y que tenemos el privilegio de gozar, gracias doy a Dios por que desde un principio junto nuestros caminos, y por qué sin pensarlo dos veces no te cambiaría por nada en el mundo, sigues siendo para mi esa misma niña linda, con esa hermosa mirada, sonrisa particular, tierna al caminar y al hablar, que alegras no solo mis mañanas sino que también, mis tardes y mis noches, sigues cautivándome con cada uno de tus gestos y palabras, sigues enamorándome con cada una de tus miradas y sobre todo sigues agitando mi corazón cada vez que me dirijo hacia ti para decirte cuanto te amo, antes eras simplemente un sueño a la distancia, eras simplemente la niña bonita de la cual nunca me pude olvidar, hoy eres la mujer que me roba el sueño, eres la cual se lleva todos mis te amos y todas mis miradas, ya no eres de fantasía, hoy puedo decir que sin dudarlo dos veces te has hecho realidad en mi vida, eres y serás la mujer con la cual quiero compartir mi vida entera, para dar a conocer al mundo entero a aquel Dios que nos sacó de aquel abismo del cual fuimos partes y que ahora junto nuestras vidas para poder potenciarnos para gloria y honra de Aquel que tanto nos amó. Como hoy no paro de pensar que falta tan poco para que llegue aquel momento en el cual juntos y con la bendición del Cielo podamos conformar nuestra familia y honrar a Dios con todo lo que somos, aún falta mucho por escribir sobre nosotros, porque sin duda Dios quiere seguir escribiendo una maravillosa historia con nosotros y Él de protagonista. TE AMO DEMASIADO, AYER, HOY, MAÑANAY SIEMPRE…
Con el tiempo fuimos creciendo, tu por situaciones personales no fuiste más a la iglesia, deje de verte, pasaron años y ya se me habían olvidado los recuerdos de niñez que tenia de ti y de otras ocasiones, mientras yo seguía asistiendo a la iglesia y poco a poco iba perdiendo la razón de ser del cristianismo, comencé a alejarme de ese refugio en el que estuve durante tanto tiempo en elcual te había conocido desde pequeño y ya no estabas, emprendí un viaje hacia lo oculto, hacia los suburbios de la sociedad y poco a poco iba perdiendo mi identidad, dentro de ese largo viaje, me encontré con una niña hermosa, de maso menos 13 u 14 años, bellos ojos, sonrisa particular, contextura delgada y tierna al caminar, sin duda eras tu nuevamente, pero yo aún no me percataba de eso, cada recreo que pasaba era una oportunidad de observarte, una oportunidad de intentar platicar contigo después de todo eras amiga de mis más cercanos en ese Liceo, después de pasados los días y de tanto observarte a la distancia me envalentone y decidí acercarme para siquiera intercambiar alguna u otra palabra, pero no lo haría sin antes buscar la estrategia perfecta, sin duda la estrategia era ir con uno de mis amigos, solo así lograría aunque sea saludarte, llego el gran día y ahí iba yo caminando hacia aquella chica aunque menor que yo por 2 años, me cautivaba con la hermosura de sus ojos, cada paso que daba sentía que el corazón iba subiendo poco a poco hacia mi garganta, hasta que llegamos donde estabas, mi amigo te saludo y lógicamente yo también pero con una voz casi imperceptible debido a la emoción de haberme acercado a ti, tu como si nada me devolviste el saludo con un simple hola, después de todo yo no existía en tu mundo en ese momento. Pasaron los días y comenzamos a conversar por Messenger y de apoco nos íbamos dejando uno que otro saludo mediante fotolog, aunque no recuerdo muy bien de que conversábamos, así lo hacíamos ya que los registros de aquellos mensajes quedaron archivados en la inmensa base de datos de la internet. Nuevamente paso el tiempo y ya no estabas, te desapareciste y ni cuenta me di de eso, mientras yo más me seguía hundiendo en ese hondo y profundo abismo siendo guiado por las inmensas masas de esta sociedad egoísta y superficial, hasta que regrese, regrese nuevamente a mi hogar, volví a recobrar mi identidad la cual durante 3 años había perdido, la cual se había escurrido como cual agua entre los dedos, ahí estaba de vuelta hacia aquel refugio en el cual me crie entre juegos y risas, y en el cual tú también estuviste, todo era diferente en mi vida, había vuelto a nacer para poder conducir a los otros delas tinieblas hacia la luz, tal cual como Cristo nos había encomendado, hasta ahí todo eso se estaba convirtiendo en normal en mi vida, después de todo quería vivir para Cristo.
Algo golpeo mi conciencia mientras estaba por comenzar el culto en la iglesia, había una chica que ya había visto en algún lado, tenía un pircing en la boca, por lo que me hacía pensar que estaba asistiendo a la iglesia hace poco, además de nunca haberla visto ahí, sin duda de algún lugar la conocía pero no lo recordaba, intente una y otra vez de recordarme de su nombre, pero no lo conseguía, no me podía olvidar de aquella mirada, mientras intentaba recordarme de su nombre sentí que mi corazón se llenaba de una alegría sin descripciones, después de todo veía que ella había salido de un lugar tal o peor del cual yo había salido, una voz comenzó a hablarme y sin duda, esa mañana la mejor decisión que pude haber tomado fue la de orar todo el culto por aquella muchacha que aun que no recordaba muy bien quien era sabía que Dios tenía preparado algo muy especial para su vida.
Pasaron los años y ahí estaba yo, volviendo a mi ciudad después de haber vivido3 años fuera de casa, solo quería agradecer a Dios por el gran cambio que había hecho en mi vida, iba caminando hacia la iglesia en la cual una infinidad de historias se habían escrito desde mi niñez, nunca me lo imagine, nunca me imaginé que ese día me iba a encontrar con la sorpresa más hermosa que podría haber recibido, el Señor había contestado mi oración, si! Esa misma oración por aquella muchacha que hace 2 años atrás había visto sentada en una de las bancas del fondo de la iglesia. Ahí estaba ella muy diferente a aquella vez, sin el pircing, una sonrisa única, esos ojos hermosos que sin duda no habían cambiado estéticamente, pero sin duda ahora se podía ver en ellos una vitalidad y libertad únicos que lo hacían brillar, si, el Señor la había liberado tal cual lo había hecho conmigo, había salido del mismo lugar del cual yo había salido, había vivido los mismo tristes y terribles días que yo había vivido, había sentido la soledad de haber estado alejado de aquel Padre Celestial que con tanto amor nos había creado, pero ahí estaba, estaba devuelta para servir, y no solo para eso si no que para vivir por y para Cristo, sin duda no aun no consigo describir la inmensa alegría que me invadió en ese momento cuando la vi, es que sin duda sentía que ella erala única que me podía entender y sin pensarlo dos veces, comencé a acercarme a ella, para buscar la oportunidad correcta de contarle que durante un tiempo estuve orando para que el Señor lograra tocar su corazón, si! El Señor contesta las oraciones de eso no me cabe duda, él te puede responder con un si concreto, con un no rotundo u puede simplemente decirte hijo espera aun no es tiempo.
Conversamos y nos comentamos cada una de nuestras caídas y de cómo el Señor nos había liberado de aquel lugar tan sombrío del cual en algún momento fuimos parte, ella entendía a la perfección lo que yo había vivido, no había como describirlo pero sin conocernos mucho, ya sabíamos bastante el uno del otro. Sorpresa nuestra fue la que nos llevamos cuando nos enteramos que desde niños nos conocíamos, no podía comprender como Dios había dirigido cada uno de nuestros pasos, poco a poco se iba armando ese rompecabezas que tenía en mi cabeza, SI! Era ella la niña de siempre, era ella aquella chica de los ojos hermosos, aquella de la sonrisa particularmente bella, nunca pensé que la había conocido desde hace tanto tiempo, solo ahí me percate que en varios momentos de nuestra vida, nos habíamos cruzado, no entendía, pero agradecía a Dios una y otra vez por lo que había hecho, ahora tenía a una amiga, una amiga de verdad, una amiga que podía entenderme tal cual, era aquella que no me cuestionaba nada de lo que había hecho en el pasado, ya que ella había vivido lo mismo, simplemente me llevaba a ver hacia la cruz y me recordaba cada vez que conversábamos que Dios tenía un plan para cada uno de nosotros.
Cada consejo que nos dábamos era de suma importancia, fuimos inseparables, tanto así que se volvieron inolvidables esas caminatas por la playa durante toda la tarde, era increíble cómo se nos hacía tan corto el sol, ver como nuestros pies en la arena se hacían uno, contemplando cada puesta de sol, compartiendo esos inmensos almuerzos que constaban en tan solo un par de panes con queso y un jugo,
la felicidad nos inundaba cada vez que nos veíamos nuestra amistad iba creciendo cada vez más a pasos gigantescos, sin darme cuenta eras mi confidente, amiga, compañera y poco a poco se estaba preparando el camino para que fueras mi novia, pero no sabía cómo hacértelo saber, ya anteriormente había omitido de mi mente el pensamiento de que fuéramos en algún momento, por el simple hecho de que por la distancia no lograríamos nada y a la vez dudaba que quisieras tener algo conmigo, no sabía qué hacer, había que tomar una decisión, tenía que arriesgarme, después de todo te estabas transformado cada día en la persona más especial que alguna vez tuve en la vida. Aún recuerdo cada uno delos días que pasábamos caminando y conversando, ya sea por la playa o por la costanera comiendo “palomitas” conversando y riéndonos de cada una de las situaciones por las cuales habíamos pasado, poco a poco nos íbamos adentrando en el tema del noviazgo pero quería estar seguro de que tú estabas dispuesta a establecer una relación a distancia, nunca pensé en que fueras un juego, desde el principio siempre estuve decidido a formalizar una relación, pero necesitaba asegurarme de que para ti tampoco esto significaba un juego, ese día la conversación quedo un poco amarga por el hecho de que no quería dar señales de que me había enamorado de ti.
Ya era el gran día 30 de julio del 2013, y como siempre nos juntamos en el centro, te invite a comer y mientras terminabas de comer te pedí que me esperaras mientras rápidamente corrí hacia una florería para comprar un ramo delirios, no sabía cómo decírtelo, ni siquiera sabía cómo te lo ibas a tomar, pero sin duda sabía que eso era lo que debía hacer, rápidamente llegue con el ramo al segundo piso donde estabas y mientras me acerco te miro con el ramo de flores y te lo doy, en ese momento me percaté de que no podías creer que te estuviera regalando esas flores, me percate simplemente por la manera en que me dijiste: “¿Son para mí?”, sin duda eran para ti, trate de buscar las más bellas, pero nada se comparaba a tu belleza, en ese momento mientras te las entregaba te pregunte si querías ser mi novia, y ahí al parecer no lo podías creer, no podías creer que el día anterior yo haya dicho que no me gustaban las cosas formales y que ahora estuviera enfrente tuyo con un ramo de flores, pidiéndote que seas mi novia, tu nerviosismo se hizo notar con la pregunta que me hiciste en ese momento, nunca voy a olvidar esas palabras las cuales hasta el día de hoy nos recordamos del cómo me preguntaste asombrada: “¿Es una broma?”, sin duda eso no era una broma, nunca había estado tan seguro de la propuesta que te estaba haciendo, no solo quería que fueras mi amiga, confidente, compañera, sino que también quería que fueras mi novia… Hasta los días de hoy no me arrepiento de ese momento, aunque luchas varias hemos tenido y la distancia a tratado de dividirnos hemos comprobado poco a poco que el amor todo lo puede, y sin duda hemos visto que esto no viene de los hombre si no que sin duda es un Don que viene del cielo y que tenemos el privilegio de gozar, gracias doy a Dios por que desde un principio junto nuestros caminos, y por qué sin pensarlo dos veces no te cambiaría por nada en el mundo, sigues siendo para mi esa misma niña linda, con esa hermosa mirada, sonrisa particular, tierna al caminar y al hablar, que alegras no solo mis mañanas sino que también, mis tardes y mis noches, sigues cautivándome con cada uno de tus gestos y palabras, sigues enamorándome con cada una de tus miradas y sobre todo sigues agitando mi corazón cada vez que me dirijo hacia ti para decirte cuanto te amo, antes eras simplemente un sueño a la distancia, eras simplemente la niña bonita de la cual nunca me pude olvidar, hoy eres la mujer que me roba el sueño, eres la cual se lleva todos mis te amos y todas mis miradas, ya no eres de fantasía, hoy puedo decir que sin dudarlo dos veces te has hecho realidad en mi vida, eres y serás la mujer con la cual quiero compartir mi vida entera, para dar a conocer al mundo entero a aquel Dios que nos sacó de aquel abismo del cual fuimos partes y que ahora junto nuestras vidas para poder potenciarnos para gloria y honra de Aquel que tanto nos amó. Como hoy no paro de pensar que falta tan poco para que llegue aquel momento en el cual juntos y con la bendición del Cielo podamos conformar nuestra familia y honrar a Dios con todo lo que somos, aún falta mucho por escribir sobre nosotros, porque sin duda Dios quiere seguir escribiendo una maravillosa historia con nosotros y Él de protagonista. TE AMO DEMASIADO, AYER, HOY, MAÑANAY SIEMPRE…
ATTE. Kevin Eduardo Felipe Vera Montecinos
CONTINUARA…