20 de Junio del 2016
Que mal ¿no?, tengo que dedicarte un tiempo dentro de mis
recuerdos, dentro de mis memorias debo dejarte un espacio para que puedas
hacerme sonreír de vez en cuando, olvidando un poco así el ruido de la ciudad,
el tumulto de problemas y el vacío de la soledad. Debo dedicarle quizás un par
de minutos a aquello que algún día fue lo que hoy no existe. Dedicar un par de
segundos seria una injusticia siendo que fuiste una amiga incomparable,
viajera, comprensible, risueña y hasta juguetona. Ahora pensando por las
aventuras que vivimos, seria un castigo pensar que habíamos prometido vivir mas
momentos juntos, esto me suele recordar a aquella amistad que algún momento las
circunstancias de la vida me arrebataron a mi primera amiga de verdad, esta
vez, un tanto diferente por que junto a ti compartía algo mucho mas que una
amistad, esto era ya que compartíamos juntos un futuro, un futuro de sonrisas y
alegrías, aunque de vez en cuando se opacaba con una que otra situación
desagradable…
Te escribo ahora como amigo, como aquel amigo olvidado,
aquel amigo que posiblemente dentro de tu mente ya no es un amigo si no que
simplemente es un ser viviente y nada mas que eso, te escribo como aquel que ha
dejado aquel futuro juntos por permitir que pudieras sonreír una vez mas, pero
esta vez lejos de mi, creo que eso sería lo mejor… Después de todo ya me
acostumbro poco a poco a ser feliz detrás de cada sonrisa que se te escapa.
Si mi trabajo fuera el de colocar una estrella cada vez que tus recuerdos me traen sonrisas, podría llenar un cielo lleno de diversas constelaciones, es que fácil es seguir mirando lo lindo de la vida, cuando lo oscuro de esta misma no logra opacar los rayos de esperanza que vienen de vez en cuando mientras uno observa ese baúl de recuerdos que dejaste y aun no vienes a buscar.
Si mi trabajo fuera el de colocar una estrella cada vez que tus recuerdos me traen sonrisas, podría llenar un cielo lleno de diversas constelaciones, es que fácil es seguir mirando lo lindo de la vida, cuando lo oscuro de esta misma no logra opacar los rayos de esperanza que vienen de vez en cuando mientras uno observa ese baúl de recuerdos que dejaste y aun no vienes a buscar.
Es que amiga como tu dudo que encontraría, que aun estando
enojada, con sus disgustos logras enseñarme a vivir de otra manera pero sin ti,
incomparable fue el haberte conocido y aun que no te pueda hablar por que el
daño ya es tan profundo, quiero recordarte una vez mas para poder agradecerte
siquiera a través de mis pensamientos, lo maravillosa que fuiste, lo humilde
que lograste ser y lo lejos que pudiste volar, hasta llegar a un lugar donde a
mi parecer me es difícil llegar.
Un gracias enorme a aquella la única amiga que aunque ya no
este se que me seguirá comprendiendo con el mismo dolor que yo la comprendo en
esta situación.